“LAS LLANTAS PELONAS”

Sin llantas por la Península ! jajajajajaja…        
Gracias Abetico..! “coño…mi sanggrrree.. de plano”, nos dejaste perplejos; de estar “sin refacción” y con una de “las pelonas” (llanta bien lisa) con un “tornillo” que no queríamos ni mover para que no tirara el aire “mas rápido” jajajajajaja…! de pronto llegan estos 3 personajes uno de ellos el chofer que me habías mencionado… “con cuatro…cuatro llantas”, nos salvaste, gracias Alberto, me dejas sin palabras y sólo por que sabes lo que nos jugamos haciendo lo que hacemos por “nuestra maravillosa Península” es que entiendo tu generosidad. “una cosa es ayudar a un amigo” y otra es “ser parte de un Proyecto como el nuestro” y digo nuestro, como tal, tan tuyo como de tantas otras persona, amigos de verdad que también aman esta tierra como lo hacemos los que participamos directamante en el recorrido “a pie”, es la única forma que entiendo esta generosidad que como tu, nos están demostrando personas que estamos conociendo en el camino y también las personas que dejamos al emprender nuestro proyecto.
sabes que es lo mejor de todo esto, es que tenemos todos la oportunidad de hacer algo juntos, tenemos la oportunidad todos de dar algo para los demás; si para todos, nosotros damos nuestro esfuerzo y creeme aguantamos las inclemencias del clima. la intemperie no te perdona, el viento, el calor y ya sabes lo demás… pero nuestro trabajo de hacer fotos y compartirlas con todos, como tu sabes siempre lo hemos hacho desinteresadamente, y sigue siendo como lo ves en la página, el blog que de paso recomiendo vean ya que lo estoy actualizando lo mas que he podido en los últimos días. pero para terminar. es lo que de verdad creo estamos haciendo en el Proyecto, lo hacemos todos juntos dando el que puede para continuar juntos haciendo algo por nuestra Península, es la única forma en que me puedo explicar que valga la pena estar haciendo esto por segunda ocasión, de no ser así de “plano”, no estaría yo aquí . “Abetico”…hermano…! sigo sin palabras por la amistad que siempre me has brindado y que yo siempre viviré agradecido.
Albertito, esta carta la haré publica en este correo en el que también quiero invitar a mis amigos y demás contactos, para que vean y nos comenten que opinan del material que estamos recopilando y que en su momento presentaremos en diversas formas, ya que esto es solo una mínima parte de lo que estamos realizando, también les pido de favor que lo comenten con sus amigos y contactos para que mas personas vean su tierra y su gente entre otras, “opiniones” que claro expresamos con todo respeto para ellos. Ya nos veremos al regreso y por lo pronto seguimos en contacto deseándoles también lo mejor en la vida. www.proyectopeninsula.wordpress.com hay nuevas entradas como “Guerrero Negro hombres y mujeres de sal”, “Santa Rosalillita, la escalera que bajó el nivel de vida”, y otras con fotos del terreno y las personas que estamos visitando y otras conociendo. pues sin mas, me reporto pronto, gracias…! !animoooo…!!
Alfonso.
 — El mar 9-sep-08, Alberto Gruel <albertogruelc@hotmail.com> escribió:

De:: Alberto Gruel <albertogruelc@hotmail.com>
Asunto: RE: Gracias Abetico !!
A: “alfonso cardona” <cardonaalfonso@yahoo.com.mx>
Fecha: martes, 9 septiembre, 2008, 11:10 pm

Ponchito
es lo menos que puedo hacer por ti y tu equipo
tu sabes que me da mucho gusto de que esten realizando ese sueño
tu sabes que a mi me gustaria estar ahi y ser parte de ese equipo
y sabes que siempre me he sentido y he presumido de poder decir que somos amigos/hermanos
gracias a Ustedes por permitirme hacer algo por su Proyecto
un abrazo para todos
saludos desde Cj Juarez Chihuahua, cuidad convulsionada como casi todas las de nuestro pais y el resto del mundo

Dedicado a mi buen amigo Alberto Gruel.

 Platicando el otro día con mi amigo Edgardo Maya en la “enorme palapa” propiedad de su familia, donde tienen su negocio de restaurante y su empresa turística, cuya razón social es “Mario´s” ,aquí en Guerrero Negro, le contaba de una anécdota que me paso con las llantas del vehículo, el me sugirió que lo escribiera y la subiera al “blog”, claro me pareció buena idea y ya que estábamos protegidos por esta preciosa palapa y teníamos el tiempo suficiente antes de salir de Guerrero Negro, este era el momento ideal para escribir.

En los últimos días he batallado con las llantas del vehículo, ya que desde el inicio del proyecto en algo en lo que hemos estado… no muy seguros, es en “los neumáticos”, dicen por ay, “las gomas”, dicen los cubanos, “las tairas”, en “chicalor” (Mexicali), si, las llantas; lo admito, traer llantas buenas en estos terrenos es indispensable, pero cuando tus prioridades son gasolina, comida, equipo y para la “Tomasina” la prioridad son “sus croquetas”, unas llantas usadas son suficientes, bueno… también tienes que traer una buena cantidad de “suerte”, esto es mejor que traer efectivo, por que si ésta se te acaba , no importa que traigas llantas nuevas, “te quedas tirado”, por lo menos.

Cargados de suficiente “suerte” y aún mas, “valor” para creerlo. Salgo siempre dispuesto a llegar al punto acordado, sin importarme que “las pelonas” , les digo yo, “mas lisas que nalgas dindia”, les dicen también, se desintegren en el camino.

Se que toda mi vida he tenido mucha suerte por que siempre les he comprado llantas usadas a mis vehículos, practica muy común en estas zonas fronterizas, donde los deshechos “gringos” inundan de materiales y objetos “reciclables”; o que mas bien “reciclamos a chaleco…” como decimos aquí , ya que no nos queda de otra, por los costos de los artículos nuevos, y los razonables precios de la mercancía “reciclable”, que nuestros “gueros vecinos“ consideran “basura“.

La suerte, creo estos últimos días me ha fallado, por que en lo que va de 15 días he tenido problemas con 4 llantas.

La primera, regresaba de Ensenada rumbo a Cataviña, que es por donde se entra al “Faro de San José“, lugar donde quede con Josué y Mariana, nos veríamos en 2 días, máximo 3. Este regreso a Ensenada obedeció a que Octavio Meillón nuestro amigo y colaborador en el Proyecto, nos comunico que el equipo que esperábamos había llegado y me dispuse a dirigirme a Ensenada, no sin antes dejar bien surtidos a los caminantes, de víveres y la suficiente agua para 3 días, esto en “Piedra Ahogada” al sur de Puerto Mujeres, “donde, por cierto…”, “ no hay ni una sola mujer”, es mas, “no hay ni un persona en ese lugar“.

 

Como a 15 kilómetros al sur de El Rosario, de pronto sentí como el vehículo se estremecía repetidamente y con intervalos regulares, lo que me hizo pensar en defectos en la carretera (la cinta asfáltica), estos fueron aumentando en frecuencia e intensidad, lo que ya me pareció demasiado raro y decidí parar a revisar llantas y suspensión, no pude detectar nada a simple vista, continué, pero la falla aumento, y paré de nuevo, me percate que la llanta posterior izquierda tenía… “la de atrás del lado del chofer”, como dicen “los chóferes”, se le habían despegado 30 centímetros del piso de la llanta y era la deformación la que provocaba tales “zarandeadas”. En esta parte de la carretera no hay espacio para cambiar una llanta, el calor de las 3 de la tarde y la “casi imposible misión” de encontrar el “Jack”, el “gato” en la caja del “pick up”, “camioneta… la caja del vehículo” !, decidí arriesgarme… “otra ves”, y continuar hasta donde se pudiera parar con suficiente espacio, o “de plano hasta donde pudiese llegar“, en el mejor de los casos, hasta “El Sacrificio…” ¡ no… ! ¡ sacrificios ya no mas por favor !, jajajajaja… “El Sacrificio Lonchería”, donde tengo amigos y podrían ayudarme con herramienta.

Me faltaban 14 o 15 kilómetros, demasiada distancia para una llanta deforme y a punto de reventar por la presión del aire contenido en la misma, además la presión provocada por el peso de “las miles de chunches” (objetos) que traemos cargando; aún así, continué con la “gran presión” que estos cálculos me provocaban, aunados a las crecientes zarandeadas, que empezaron a sonar como fallas en el sistema de rodamiento o en suspensión, lo que hacía aumentar la presión en mi cabeza.

“Despacio… despacio me decía a mi mismo“, “aguanta… aguanta le decía a la llanta” y continuaba por la estrecha carretera Transpeninsular que en este tramo son puras subidas y bajadas, constantes curvas, trafico y un calor “de la… tarde“. Así seguí 7 u 8 kilómetros cuando de repente me encontré en una curva, que hacía meses no pasaba y que yo conocía como “la herradura” por “tan cerrada y angosta”, “peligrosa en verdad”, ya con varios accidentes fatales en su haber, múltiples “casis”.

Uno de esos casi…, me toca a mi, en una ocasión que conducía una camioneta van rumbo al desierto central “cargado” de estudiantes universitarios; cuando de repente un “semai”, (camión de remolque) en la susodicha curva, nos encontramos, y por efecto del ángulo tan cerrado de la curva y la longitud del remolque, la parte trasera del mismo, invadió “casi” hasta la mitad del carril en el que yo conducía, lo que provoco hiciera yo una maniobra repentina, instintiva, de emergencia y con un “susto enorme“, prácticamente sin espacio entre el camión y el barandal de contención, que si no me aferro al volante, me controlo, “no se como” en cuestión de segundos, casi rozando el barandal o la esquina de la caja del camión, me golpea y nos manda al fondo de un barranco como de 60 o 70 metros de profundidad; fue suerte que no se nos acercara mas. ! Uf ! me acuerdo y sudo frío.

Bueno… donde me quede… ? Ah si!!!, en esa curva angosta, me di cuenta, que ya no estaba angosta ??, estaba “ancha” !!! ? que ? Que alegría ya es una curva ancha ! jajajajaja… pero…? Que pasa aquí ? “un momento…”, En medio de esa ahora… “ancha curva”, estaban dos autos que habían chocado de frente !, y por lo que alcance a ver el vehículo compacto estaba muy dañado del frente, supuse que el chofer estaría en muy malas condiciones, si no, “muerto”, el otro vehículo Van tenía un golpe en la llanta del frente. No podía creerlo, que pasó ?, la curva ya no era angosta…? me detuve y pregunte a las dos personas que estaban a un lado de la curva, como se encontraban?, que si alguien estaba herido?, me contestaron que no, que todos estaban bien, les ayude a detener y desviar el trafico. Que raro?? hoy que la carretera estaba tan ancha, y probablemente por eso, alguien de ellos, al parecer el del auto compacto le fallo la velocidad, la curva y la confianza, y como resultado, se “estampo” (chocó) con la Van, “ni modo…” por lo menos nadie resulto lesionado, me despedí y con mi propio problema de llantas, continué.

El único lugar donde habría posibilidad de conseguir otra llanta sería en “Guayaquil”, pero no el de aquel país sudamericano, no…! el Guayaquil al sur del Rosario a pocos kilómetros de Cataviña. Poco a poco me fui acercando “al Sacrificio… Lonchería“ (lonchería= pequeño establecimiento que no reúne condiciones debidas de comodidad, salubridad y ambiente, pero que es donde se come mas rico), con tanta suerte que llegué. El piso de la llanta completamente despegado, prácticamente “desintegrada”. Pregunte con mis amigos y me dijeron que no tenían herramienta y que no me podían ayudar… ? me extraño un poco pero…? no me quedo otra, mas que mover la carga hasta encontrar el “gato”, cruceta y herramienta para bajar la refacción, parecía misión imposible pero lo logre, encontré todo, y manos a la obra, “en un dos por tres…” estaba yo luchando con unas “tuercas pegadas a los birlos”, perecía que estaban soldadas a ellos, yo con una cruceta “cortita” como única arma, “pateaba, brincaba, pujaba mientras maldecía”, hasta que haciendo “gala de contorción, equilibrio, fuerza y ¿taiming?” logre que “rechinara” (ruido producido por metales debido a la presión y la fricción entre ellos) la primera tuerca, poco a poco y sudando a chorros fui venciéndolas una a una, cuidándome siempre de que por causa del tremendo esfuerzo para aflojarlas, me diera un buen “guamazo“(golpe), algo que es muy común cuando no tienes la debida practica y que por lo regular “las tuercas” por orgullo propio, logran darte “un, no me olvides” (fuerte golpe) al menor descuido. “ya con las tuercas en mi mano izquierda”, me sentí “corazón de león… además ileso…“. Esto no cualquier “sonso” lo hace (sonso= persona media atarantada, mensa, atolondrada, drogada, cuchufleta, guila, manueliada, distraída o en su defecto “andar medio guarapeto”) cuando menos debes saber para que lado girar las tuercas, por que ya me ha pasado, tu dándole con todas tus fuerzas en el sentido del reloj y las “cuerdas del birlo” es al contrario del sentido del reloj, en fin son cosas que pasan.

Lo había logrado, vencí “todos los obstáculos”, pero… cuál fue mi sorpresa ! al ver que la refacción no tenia la presión suficiente, le faltaba buena cantidad de aire, además algo que no encontré fue la “pompa” dicen… no ! decían ! “la bomba… bueno” ! el compresor de aire y nuevamente me dirigí con mis amigos “y nada”, no tenían nada para “echar aire..” (nada con que aumentar la presión del neumático, nada como un compresor de aire o algo así) le pregunte a unas personas que llegaron a la “lonchería”, y me dijeron que ellos no traían, pero que en el camión rojo a unos 6 kilómetros, ahí traían aire, me arriesgue “ooootra ves” y me fui con la llanta demasiado baja, “pero en verdad muy baja”. llegué al sitio, y nada, ya no estaba el “camión rojo”; espere un rato y regresaron las mismas personas de la “lonchería” y me dijeron que estaban en el campamento como a 8 kilómetros. !Chin…! (carajo, la ostia, recórcholis) La llanta esta demasiado baja, pero no hay de otra, “tengo que llegar” de lo contrario me quedaría sin llanta, sin refacción y con un problema a resolver muy fuerte, por que si dejo el vehículo solo, para ir a buscar una llanta; “me lo desvalijan” en esta carretera casi sin trafico, cualquiera se para y en un dos por tres nos “pegan una friega“ (nos roban), esto pasaba por mi cabeza mientras continuaba “lo mas despacio” que me era posible… hasta que llegue.

Ahí estaban entre el equipo pesado” varias personas cómodamente…, “tirados en el suelo”, al acercarme me di cuenta que eran trabajadores de una empresa constructora, la empresa que estaba haciendo los trabajos de remodelación y ensanchamiento de la carretera, hombres “rudos”, “muy rudos”, de esos que no contestan el saludo y el que lo hizo, fue a través de su dentadura fuertemente cerrada; no se van a levantar…” pensé, mientras sonreía. En eso se escucho venir la “pipa”, le dicen al “camión cisterna”, “el trai aire“, dijo uno de ellos, “lo que pasa es que no te quiso dar… el cabrón… jejeje” medio burlándose de mi , yo con una sonrisa simulada pensaba dentro de mi, “bola de… ca..nijos”(grupo de personas…mmm indiferentes ?). la “pipa” se estaciono y vi como el chofer, un hombre robusto y muy moreno, buscaba algo en las cajas metálicas del camión, me acerqué y me dijo, acerca tu carro”, lo que hice de inmediato. Saco unas mangueras y unos coples” ya había presión de aire, inflé lo suficiente y “listo muchas gracias mi amigo”, le dije mientras le extendía mi mano franca para despedirme, cuando estrecho mi mano me di cuenta de la fuerza que era capaz de imprimir al saludo. Con esa sensación me subí al “burro” y me fui.

Rápidamente llegue a Guayaquil, “Llantera el Mármol…” decía el letrero; el único lugar habitado en muchos kilómetros a la redonda. De la casita contigua salió el Sr. Urbano Monrreal Murillo, quien días antes me había indicado la entrada a la terrecería que me condujo hasta “Punta Santa Catarina”, “Canoas”,” Puerto Mujeres” y la “Piedra Ahogada” ultimo sitio donde deje a los “caminantes”.

“Tu eres el que entro p’a Catarina el otro día…“ ¿no?, “si yo fui” le conteste, y “usted es la persona que vi en el Rosario cargando mercancía, y que no me pude acordar de donde conocía yo esa cara”, “p’os es usted… el de la llantera de Guayaquil..!!!!, si!!!! Jajajajajaja ,nos reconocimos y saludamos. “Tienes llantas rin 16” ? le pregunte, mmm… creo que si… “deja ver…“ y de entre un montón de llantas saco un par, casi tan lisas como las que se me venían desintegrando. Jajajajajajaja.. Me reí al verlas, pero no dije nada por que sabía que no habría de otra, si quería llanta seria una u otra de las dos que me mostró. “Esta es igual” le dije, no solo la marca y el modelo de llanta, también estaba lisa, “idéntica” a la que se me había “desbaratado en la carretera”, pero el replico..“Pero esta es mejor“, pero como tu quieras, me dijo mientras con sus manos oprimía el piso de las llantas, “esta, está mas dura del piso”, y tu la quieres para terrasería. “Si, bueno, usted sabe mas de llantas para terrasería”, esta bien dame esa, cuanto vale ?

350 me contesto, “pónsela… le dije“.

Desmonto la llanta “casi deshecha” con las lonas y los alambres de acero “todos por ningún lado” (así dice mi mamá), montó la “nueva pelona” y ya mas confiado partí apresuradamente, poco quedaba de la luz del día, y quería llegar lo antes posible al sitio, “El Faro de San José” e intentar hoy mismo localizar a los caminantes, cosa que veía yo muy difícil por la distancia, la hora del día y el cansancio acumulado de varios días en transito.

Continué y tome el camino de terrasería poco antes de llegar a Cataviña, donde esta el lugar conocido como “la virgencita”, me detuve tome algunas fotografías un poco de video y me “aventure” a entrar en un camino que poco después se dividiría en dos, luego en tres lo que me puso a dudar, no quería perder el camino correcto a esta hora del día, no quería gastar gasolina “de oquis” ni tiempo, me urgía saber que Mariana y Josué estaban bien y en el lugar acordado. Poco después di con el camino principal que me conduciría hasta El Faro, no sin antes mostrarme un maravilloso atardecer entre cirios, cardones, torotes, palo adán, enormes rocas del área de Cataviña y sus 90 kilómetros, los que recorrí en casi 5 horas por las condiciones del camino, lo cansado que me sentía, y una extraviada de media hora cundo perdí el camino y llegue a un rancho en un arroyo, donde me indicaron como regresar y tomar el camino correcto.

Estaba ya muy cansado para seguir, y de pronto se me serraban los ojos y al abrirlos estaba a punto de salirme del camino, lo bueno es que a 20 kilómetros o menos por hora tenía tiempo de rectificar el rumbo y nada pasaba, respiraba un poco, sacudía la cabeza y continuaba.

Deben de ser las 12 o la 1:AM pensé y todavía me han de faltar entre 3 y 5 kilómetros, ya no podía mas, en la primera desviación me aparto y duermo un poco pensé, así lo hice.

Me despertó la claridad del inicio del amanecer, como pude me incorpore, tome el volante y continué. No estaba a mas de 2 Km. Del sitio donde encontré unas casitas, en una de ellas había un par de albañiles a los que pregunte por el faro ? Me contestaron que iba yo bien… pero al regresar para preguntar por los caminantes, ya había salido una señora de la otra casita haciendo señas de que “ahí estaban”, “que gusto me dio saber que los había encontrado… vivos jajá jajá”.

Las “pelonas habían aguantado”, y “Doña Merci” amablemente atendió a unos caminantes “sedientos y muertos de hambre”, ya que desde el día anterior prácticamente se quedaron sin agua ni alimentos. Seguramente cuando doña Merci vio sus caras, debió pensar “pobres muchachos andan bien jodidos” (cansados, sedientos y hambreados) ahí pasaron la noche antes de que los encontrara por la mañana en que la señora Merci” y su hija “la mijita” nos ofrecieron un rico y abundante desayuno, descansamos esa mañana conviviendo con esta familia y conociendo de sus historias, de su humor y en general de lo que nos contaron de la región. Cosas muy interesantes en verdad de los ranchos antiguos, de la caza del venado “en aquellos tiempos”, el “abulón” que usaban de carnada, de los “bosques fósiles” y de tantas otras cosas en platicas interminables.

No haré mas largo el cuento de “las pelonas” y concluiré diciendo que en “Punta San Andrés” amaneció una llanta “bien ponchada”, coloque la refacción y así anduve “sin refacción” por Santa Rosalillita, Altamira, La Esmeralda, el Tomatal, Villa Jesús María, Laguna Manuela y Morro Santo Domingo, donde “me la jugué de a deveras”, en los arenales de este “Morro”, arena suelta, subidas y bajadas, peor aun cuando me metí en una bajada muy empinada” y arenosa, arena suelta y profunda, yo sabía en ese momento, ya demasiado tarde que el camino no tenia salida y que regresar sería casi imposible, esta era la peor situación para mi, lo sabía y sudando por el calor y la desesperación que sentía, sería una prueba extrema para el vehículo y para mi “el chofer”, un golpe de adrenalina me alerto de una atascada total en un lugar que sería muy difícil conseguir ayuda y salir sería sólo con un buen “doble” para que jalara lo suficiente, yo no quería ni atascarme ni buscar ayuda, ni palear arena a esa hora del día; lo que yo quería era llegar al extremo norte del “Morro de Santo Domingo” que es por donde llegarían Mariana y Josué.

Tenía que calmarme ya que sentía un nivel de estrés muy fuerte lo que no me ayudaba en lo mas mínimo, ya estaba en el fondo de esa terrible bajada arenosa, “bueno en verdad es un lugar precioso”, pero con un vehículo cargado hasta el “tope”, con llantas lisas, sin refacción y sin doble tracción, solo dar la vuelta en el pequeño espacio que había para regresar, además con trampas de arena suelta. En fin calcule las posibilidades… y no me quedaba de otra, tenia que al menos intentarlo.

Me prepare, y arranque con la velocidad que creí adecuada para alcanzar a subir, en estos casos de arenales nada mas tienes dos posibilidades para salir, la velocidad y la potencia con que el motor pueda responder para aguantar el esfuerzo. En ese primer intento no pude llegar ni a la tercera parte de la “maldita” subida, en ese momento la maniobra se complica y mi desesperación aumentaba ya que en reversa en bajada con arena puedes perder el control del vehículo o quedarte ahí mismo bien atascado. Pude primero controlarme yo y después controlar el vehículo, como pude llegue un poco mes atrás de donde había salido, esto para tomar mas “vuelo” (velocidad), arriesgándome a quedarme ahí o embancarme en la orilla del montículo que antecedía al “cantil de unos 15 m.” (corte vertical que llega hasta el agua), sabía ahora que tendría que arriesgarlo todo para poder salir, desde el momento en que me decidí, arranque a toda velocidad sólo previendo algún hoyo que me pudiera hacer rebotar, lo que me haría perder tracción y posiblemente el control, estaba seguro que sería mi única oportunidad, no le afloje al acelerador y con la velocidad suficientemente fuerte continué subiendo, rebotando y patinando sin parar, me preocupaba de momento el exceso de revoluciones del motor 3500 rpm de pronto 4 y 4500, oí el agudo zumbido de un motor sobre revolucionado” a punto de llegar a su limite”. baje ligeramente en ese preciso momento un poco al acelerador “sólo un poco” no quería perder ni la velocidad ni la potencia, un poco la pierdes y “se te acaba el corrido” (te atoras).

Sabía que lo lograría cuando pasé mas o menos la mitad de la subida, con el motor aún zumbando y como a 45 Kph. de velocidad, la que fui perdiendo al final, pero sin aflojarle al “burro” como le digo al Toyota Hilux blanco 2004 armado en Argentina que “no se rajo” y patinando hasta que llegamos a terreno seguro. Uf… que alivio.

Había logrado lo “increíble”, esto me lo “corroboraron” (confirmaron) personas de la región que “no lo podían creer”, como el señor Jesús Valadez Aguilar “el gato” propietario de la llantera de Villa Jesús María, que al contarle mi “peripecia” (regazón) casi no lo creía, me dijo; ¡ “pero si señores dobles se han atascado hasta las manitas…” !(vehículos con doble tracción han quedado “embancados”) “y no uno, varios”, me han llamado para que lo saque de ahí”, el tiene un vehículo Ford “Bronco doble tracción” diferenciales “positivos” y con unas “llantonas…” (llantas enormes) pero grandes !, que el carro se veía “chiquito” sobre esas llantas tan grandes para ese modelo de Vehículo así “ni aunque quieras atascarte lo logras”

Incrédulo, llamo a su hijo “fulanooo… “no me acuerdo del nombre“, “mira… que con este se metió a la bajada de la lobera…!” que hasta abajo…? ja ! Y repetía “señores dobles se han quedado ahí”, mientras seguía viendo al “burro blanco”, al final estoy seguro que me creyó por la forma en que le conté el episodio, y cundo me dijo “si, la clave es la presión de aire en las llantas, se lo sacas y tienes mucha mas tracción pá la arena”, “si claro” le dije, “siendo que a mi se me había olvidado ese pequeño, gran detalle” yo nunca me baje del vehículo solo maniobre para ponerlo en posición de salida y vámonos” y en serio que es una gran ayuda bajar la presión a las llantas en esas condiciones, el problema era echarle aire de nuevo con el pequeño compresor extraviado, de hecho traigo dos compresores “pequeños” del mismo modelo, solo que “de los dos sale uno” jajajajaja uno, completamente “destripado” (sin la armadura y con los alambres de fuera) (que si funciona) y el otro sin la válvula que conecta al pivote de la llanta. En fin, si que los “deje con el ojo cuadrado”; la verdad yo mismo no se como le hice, debe ser que el “burro y yo hacemos muy buen equipo”.

Lo curioso del asunto es que unos minutos después de haber logrado tan “espectacular hazaña”, no habían pasado “cinco minutos” al salir buscando el camino rumbo a la parte norte del “Morro”, no pude virar a la izquierda y lo hice a la derecha rumbo al faro donde sabía podría dar la vuelta, “se me ocurrió” al ver una curva mas o menos anche, darme la vuelta ahí, haciendo un par de movimientos cosa de rutina para mi, el detalle era que seguía en los arenales y el camino estaba un poco abajo del nivel de los montículos de arena y la curva estaba algo inclinada por la velocidad que por ahí los vehículos imprimían, pensé, si se pude, y en efecto si se podía a no ser por que al parar, echarme de reversa y sentir que la arena estaba suelta, me detuve, no habiendo logrado retroceder lo suficiente y si lo intentaba sin la velocidad que traía de subida, solo sería para “patinar”, observé el panorama para dar la vuelta completa para ponerme de nuevo en el camino y….¡ “oo” !, “las cuentas no me daban”, aún así paresia que lo podía hacer, “le dí” y no obstante que vire el volante totalmente a la derecha… nada ! quede atravesado en el camino con el lado izquierdo del frente del vehículo atorado completamente en el borde del camino que media como metro y medio de altura, “pura tierra y arena”, por fortuna que si ha sido roca ahí estuviera aún.

No lo podía creer, supe de inmediato que al querer echarme de reversa, por estar en una posición de subida el carro solo patinaría por lo suelto del terreno, lo intente “y claro lo dicho” solo patinooooo” ¡chinnn…·$=)/&&/·$·%(..SU… ! ¡estaba pero bien atorado ! Jajajajajajajaja “lo que no quería”, lo había logrado !, estaba “atorado, atascado y atravesado en el camino” !!! jajajajajajaja todo junto jajá jajá sólo basto “una sola pendejada” (un solo error), ahora me río por que esta de risa, pero en ese momento ¡ echaba chispas ! No podía ser ! “ni modo” a sacar la pala y cualquier Herramienta el “gato hidráulico” etc.

Rápidamente observe la situación, hice los cálculos correctos y me apresure a quitar tierra del frente del vehículo y de las llantas, yo sabía que estaba aún de bajada hacia el frente esto sería de gran ayuda, para atrás difícilmente te me movería unos centímetros, en el primer intento nada, seguía atorado del frente con el bordo, tumbe un poco mas de tierra, segundo intento, muy poco hacia el frente y las llantas traseras se estaban hundiendo en la arena, “ay mamacita” (expresión común cuando estas bien metido en problemas) “ni modo, plan B”, “gato hidráulico, maderas, piedras y echarse un clavado en la arena caliente”, escarbar, colocar el gato, levantar y acomodar piedras debajo de la llanta de la tracción, de prisa no que ría que algún carro al querer pasar por este lugar me encontrara aquí, “atravesadote” y tener que dar explicaciones de cómo fue posible cometer semejante “tarugada” (burrada) jajajajaja… en eso estaba ya con las piedras debajo de la llanta… cuando de pronto escucho “motores”, “NO MAAA…NO” ahí estaban justo detrás de mi, tres camionetas” que se detuvieron al verme “valiendo cacahuate” (atravesado) el primero se bajo del vehículo “con todo y familia”, los demás hicieron lo mismo, ¿ que pasó ? Venias muy “recio” en la curva ?, ¿ te derrapaste ? Estuve a punto de decir que si, la velocidad muestra de virilidad y arrojo hubiera sido una magnifica escusa para tan aparatosa “jajá jajá babosada” jajá jajá… pero no pude mentir, y dije, “no…, sólo quería dar la vuelta en U..” sentí que todo quedaba en silencio… y con la vista de todos mirándome…, empezaron a decir a gritos”, “dale pá delante, dale pá tras, entre todos lo jalamos y que esto, y que lótro” (que esto y que lo otro) jajá jajá se volvió “una guasanga” (termino cubano, fiesta o algarabía) le tumbe mas tierra, le saque aire a las llantas, baje el Gato, le quite tierra a las llantas.

¡“Dale pá delante y todos le jalamos”! así lo hice y se movió un poco, ¡ dale pá tras ! Me gritaban, y un poquito, ¡ o´ra si todos, unos empujan y otros jalamos ! y listo !, el trago amargo había pasado.

Me despedí mientras agradecía la ayuda que todos me habían dado, rápidamente me moví dejando libre el camino y continué rumbo al norte del Morro de Santo Domingo donde esperaría a los caminantes.

Llegue hasta donde termina el camino, aún en la parte alta del Morro, también conocido como “La Bulonera” así viene marcado en el mapa, no sin antes pasar por dos o tres subidas y bajadas que me dejaron dudando si podría salir de regreso, pero esto se los cuento en otra ocasión (ya me canse) sólo finalizare la anécdota diciendo que los caminantes llegaron muy bien desde el “Tomatal”, que la Tormenta Tropical “Julio” nos rodeo prácticamente, llovió muy cerca de aquí en San Ignacio trayendo mucha agua necesaria para la región y causando destrozos en algunas áreas donde corren los arroyos, cruzando el mar de Cortes y descargando muchísima agua en Sonora y Sinaloa. Que una manga de agua logro pasar al norte de nuestra posición rodeándonos literalmente ya que también al norte dejo caer buena cantidad de agua, que salimos sin novedad a la laguna Manuela donde por mas arena que nos encontramos “no paso nada”, algo muy importante es que toda esta región se encuentra aún muy bien conservada, la poca densidad de población, una minima cantidad de visitantes y el trabajo que se ha hecho por parte de “El Área Natural Protegida del Valle de los Cirios” han permitido que la zona esté bastante bien conservada y sólo “la terrible amenaza” que representa le “venta indiscriminada de tierras” y el futuro de las mismas, esto sin contar el tremendo “abuso” que han hecho de los propietarios originales a quienes les han despojado prácticamente con la celebración de “contratos Leoninos” y que bueno sólo nos falta ver estos “nuevos propietarios”, la mayoría “presta nombres” de extranjeros, que es lo que se les “ocurrirá”, caminos, casas, desarrollos… o cosas peores”.

Salimos de la zona de la Laguna Manuela el día 27 de agosto, Con la intención de cruzar la línea imaginaria que representa el paralelo 28, que representa también la llegada al estado de Baja California Sur e intentar llegar a Guerrero Negro, una mas de las etapas del “Proyecto“, antes ese mismo día Mariana y Josué que intentarían caminar por la orilla del la laguna y después cruzar una amplia zona de dunas de arena blanca en un día caliente y muy soleado, para después salir por la pista aérea, para terminar en Guerrero Negro, esto no se logro ya que tuvieron problemas, las botas de Mariana entre el uso que ya tenían y el calor, provocaron que las suelas se despegaran e hicieran imposible caminar con ellas, las tuvieron que amarrar a el pie de Mariana para que así lograran salir a la carretera donde los encontré después de nivelar la presión del aire de las llantas en la llantera en Villa Jesús María, ahí Mariana se cambio de botas y continuaron caminando paralelo a la carretera, desde ese punto me pude conectar nuevamente a Internet de donde envié el correo “saludos afectuosos desde el Proyecto Península” en el que al final digo “en este momento tengo que cambiar una llanta ya que es uno de los problemas que traemos” en realidad lo que decía en el correo era verídico, mientras yo trabajaba en el Internet, un auto se detuvo frente a mi y me pregunto, ¿ tienes algún problema ? , le conteste que no”, y el replico ¿estas ponchado? Y yo dije que no, y el repitió en tono afirmativo ¡ estas ponchado ! Que…??? “no pero como”, descendí del vehículo y no vi nada del lado del chofer, me asome del otro lado, con la sorpresa de que la llanta delantera estaba “bien ponchada” “pero como… en la madre…”, le di las gracias al amigo y se fue, “y ahora”?, sin refacción, con el compresor extraviado, y los caminantes ya habían pasado y el sol estaba a punto de ocultarse tras el horizonte.

Me regrese a la computadora, estaba batallando para enviar los mails, me decidí a bucear el compresor en la caja trasera y mientras se cargaban los archivos yo me zambullía entre el monto de cosas, moviendo cajas, sillas, botas, mochilas, croquetas, chamarras, sartenes, tripies, bolsas de dormir… bueno no se que tantas cosas moví, pero aahhh… eso si, todo estaba con un centímetro de polvo, cada cosa que movía “era un terregal” (una nube de polvo) que termine por encontrar el compresor y yo quede cómo si lo hubiera sacado del centro de la tierra… jajá jajá todo blanco de polvo jajajajaja y maldiciendo por aquí y maldiciendo por allá, jajá jajá coloque “la chunche” (compresor de aire, destripado) para ver si funcionaría y rrrrttttttrrrrrrttrtrtrtrtrtrtrtr…. Funciono lentamente muy lentamente, la llanta se empezó a inflar, mientras regrese a la computadora y fue en el momento que escribí ese mail.

Ese mismo día mi amigo y hermano Alberto Gruel me escribió diciéndome que “ya ni la fregaba”, que como se me ocurría andar así… jajajajaja y que el intentaría mandarme un par de llantas con una persona que venía de chofer con “un remolque a Loreto” y me preguntaba que si “cuanto tiempo estaríamos en Guerrero Negro, a lo que conteste lo siguiente: (copia del mail original)

Abetico ! que broncas… jajajajajaja, gracias por tu buena disposición, como siempre Abetico, oye pos ya estamos en Guerrero N. y estaremos unos días, no se una semana me parece que seria mucho pero si me escribes o mandas un mensajito, que si pudiste conseguir las llantas pos me espero Abetico, no sabes en las que me he metido y con unas llantas ya bien pelonas” jajajaa… como yo” jajajajajaja o mas… jajajajaja el otro día se me desbarato un en la carretera, lo bueno es que a baja velocidad se le despego casi todo el piso de la llanta pero camine como 15 kilómetros hasta llegar con uno amigos en “el Sacrificio” lonchería y la cambie y la refacción estaba bien baja también y tuve que irme así otros 10 kilómetros donde me dijeron que una “pipa” traía aire jajajaja, y si, si traía por suerte, en medio desierto Abetico que broncas le eche a la “pelona refacción” y llegue a “Guayaquil” no en Ecuador..! en el Guayaquil después del Rosario jajajajaja ahí compre una de 350 pesos “la de piso mas duro” dijo el sr. llantero “por que vas pá terresería jajajajaja estaba igual de “pelona que las otras que traía jajajajaja pero así me fui pá Cataviña y de ahí al faro de San José jajajajaja Punta Cono, Punta Blanca, Marrón, Crutsio, Santa Rosalillita, El Tomatal, Laguna Manuela “en los pinches arenales de la chingada…jJAJAJAJAJA” y al salir a la carretera se me desbarato la “otra” jajajajaja bueno ya estamos en Guerrero, oye pues si puedes “un segundazo” estaría de perlas y te lo agradezco Abetito, el rin es 16 cualquier ancho “anchitas mejor”, rin 16 gracias otra vezAlpocho Cardona        

 

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Una respuesta to ““LAS LLANTAS PELONAS””

  1. ejje pues no le leeeii kasi todo pero sii esta dificil andar de un lugar a otro jeje ii mas en terrenos de terraseria ii mas akii por estos rumbos ke estan muy feos los terrenos jeje ii pues lo ke isieron akii en guerrero N. pues no pude ir pero sii me hubiera gustado ir para ver las fotos ii todo lo ke estan asiendo por la peninsula pero ni modo ahi a la otra jeje pues espero ke les vaya bien i ke tenga suerte.. sale adios roebrto

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